Hay un momento en el cultivo en el que el paisaje empieza a cambiar.
Entre el verde de las plantas comienzan a aparecer cada vez más frutos rojos y la pimienta palmera alcanza poco a poco el grado de maduración que buscamos antes de recogerla.
En nuestra finca de Breña Alta, La Palma, estas semanas muestran de una forma muy visual el resultado de meses de trabajo: plantas cargadas de pimientas, frutos que terminan de madurar y las primeras cosechas acumulándose después de pasar por el cultivo.

Del verde al rojo
La pimienta no madura toda al mismo tiempo.
En una misma planta pueden convivir frutos en distintas fases de desarrollo, por lo que es necesario observar su evolución y esperar a que cada uno alcance el momento adecuado.
Con la maduración, las pimientas adquieren ese intenso color rojo que caracteriza al fruto antes de su recogida.
Es un proceso gradual y una de las razones por las que la cosecha se desarrolla a lo largo de varias semanas, volviendo una y otra vez a las plantas para seleccionar las pimientas que ya están preparadas.

Meses de cultivo que empiezan a dar fruto
Antes de llegar hasta aquí ha habido preparación de la tierra, selección de semillas, plantación y cuidados durante el crecimiento.
Por eso ver las plantas cargadas de pimientas es también ver el resultado de todo ese trabajo previo.
En Mojos Regina cultivamos nuestra propia pimienta palmera en Breña Alta, acompañando el proceso desde sus primeras etapas hasta que el fruto está preparado para continuar su camino.
Las imágenes de la finca en este momento del año hablan precisamente de eso: hileras de plantas en plena producción y pimientas que ya muestran el color que anuncia la siguiente fase.

Una cosecha que se construye poco a poco
A medida que las pimientas alcanzan su punto, se van recogiendo y agrupando para continuar posteriormente con su preparación.
Las cajas y recipientes llenos de frutos rojos son una de las imágenes más representativas de la temporada, pero no significan que el trabajo haya terminado.
Todavía quedan pimientas en las plantas que necesitan algo más de tiempo.
Y así continúa la cosecha: seleccionando, esperando y volviendo al campo.
El origen de nuestros mojos está aquí
Esta pimienta será después preparada y deshidratada para utilizarla en la elaboración de nuestros mojos.
Por eso, cuando hablamos de pimienta palmera de cultivo propio, hablamos de un proceso que conocemos y acompañamos directamente desde la finca.
Antes del Suave, el Picón o el Dulce están estas plantas.
Antes del tarro, está el campo.
Y antes del mojo, está una pimienta que ha necesitado tiempo para llegar a su punto.



